¿Por qué ya no puedes decir “no tengo sistema” para servicios?

¡Qué tal, mi gente trabajadora, mis sobrinos consentidos de la colonia! Si eres de los que se levanta antes de que cante el gallo para abrir la cortina y se queda ahí, firme como soldado, haciendo que las cuentas cuadren, ¡ponte las pilas porque este mensaje es para ti!

Vamos a platicar de una frase que ya se volvió el “coco” de los clientes, una frase que da más miedo que la Llorona en noche de muertos. Esa méndiga frase de: “No tengo sistema”. Aunque no lo creas, compadre, ese ruidito te está robando dinero de la bolsa ¡y tú ni en cuenta!

Hace unos años, pos todavía pasaba que se cayera la red o que uno no pudiera cobrar un servicio; era “normalito”, como quien dice. Pero ¡fíjate bien! Estamos en el 2026, chamacos. Hoy en día, el cliente que llega a tu negocio no solo busca un refresco frío o un kilo de huevo del bueno; lo que busca es tiempo. Y si tú sales con que no puedes cobrarle la luz o ponerle su recarga de diez pesitos porque “no tienes sistema”, ese cliente no solo se va de la tienda… ¡se va derechito con la competencia! Y lo más triste, mi gente, es que capaz que ya ni regresa. ¡No contaban con mi astucia, pero el cliente sí cuenta con su tiempo!

El cliente de hoy no perdona la vuelta en vano

Ponte tantito en los zapatos de tu vecino, ese que sale del trabajo bien cansado, queriendo llegar a ver la tele con su familia, pero se acuerda de que se le va a vencer el recibo del internet. Se detiene en tu local confiando en ti, y cuando recibe un “no se puede”, ¡órale!, le estás regalando un problema más grande que los de la vecindad.

La gente ya no busca quién vende más barato, busca quién le resuelve la vida más rápido. Como decía aquel: “lo sospeché desde un principio”. Cuando ofreces el pago de servicios y recargas de forma eficiente, te vuelves el superhéroe de la cuadra. Ya no eres nomás “la tiendita”, eres el mero centro de soluciones del barrio, ¡así como lo oyes!

¿Cuánto te cuesta ese "no tengo sistema"?

Hagamos cuentas rápidas, de esas que nos gustan a los que sabemos lo que cuesta el centavo y el sudor de la frente. Si al día le dices que “nones” a 5 personas que querían pagar un servicio:

  1. Pierdes la comisión directa por ese servicio (que ya es una lanita).

  2. Pierdes la venta “de pasada” (el pan dulce, las papas o el chicle que siempre se llevan cuando van a pagar).

  3. Y lo más gacho: pierdes la confianza.

Un negocio que siempre tiene sistema es un negocio que se ve profesional, que se ve macizo, y que le dice al cliente: “Aquí sí nos importa tu tiempo, pásale a lo barrido”.

No te quedes atrás, compadre. 💸Moderniza tu tiendita y cobra por servicios ¡HAZ CLIC AQUÍ! 🧡

La tecnología: Tu mejor empleada (y no pide vacaciones)

Muchos le tienen miedo a modernizarse porque piensan que es caro o que está más difícil que entenderle a Cantinflas. ¡Para nada, sobrinos! Hoy en día, tener una plataforma buena es más sencillo que hacerse un taco de sal. Ya no ocupas cables raros ni máquinas de la NASA. Con una conexión sencilla y el aliado correcto, tu negocio puede competir cara a cara con esas tiendas grandotas de conveniencia.

Aquí es donde entra el respaldo de verdad, de los meros buenos. Para que esa frase de “no tengo sistema” se vaya mucho a volar, necesitas una plataforma que no te deje colgado cuando más se necesita. Los amigos de MTCenter han entendido perfectamente que el pequeño comerciante mexicano ocupa velocidad y estabilidad. Al usar sus herramientas, te aseguras de estar siempre listo para cobrar la luz, el agua, el teléfono y hasta los pines de esos juegos que usan los chamacos de ahora. Así, todos salen con una sonrisa y tú con tu ganancia bien ganada.

Consejos para que nunca te falte la venta:

  • Ten un “Plan B” de internet: Si el Wi-Fi de tu casa anda de flojo, ten tus datos del celular listos para compartir. ¡Que nada detenga el cobro, fíjate, fíjate, fíjate!

  • Capacita a quien te ayuda: Si tu hijo o un empleado te apoya en el mostrador, enséñales a usar la plataforma a la perfección. Que no se me queden mirando al techo.

  • Anúncialo en grande: Pon un letrero que diga: “Aquí SÍ tenemos sistema para todos tus pagos”. ¡Que se enteren hasta en la otra colonia!

Amigo emprendedor, el mundo está cambiando y tu negocio tiene todo para ganar. Dejar de decir “no tengo sistema” no es nomás comprar una maquinita; es cambiar el chip para ser más picudo. Es decirle a tu comunidad que estás listo para crecer con ellos.

No dejes que los clientes se pasen de largo. Haz que tu negocio sea el lugar donde todo se resuelve. ¡Dale para adelante, sobrino, que el éxito es para los que se atreven a actualizarse! ¡Ámonos!

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